
Si llegamos a definir claramente que la violencia machista/patriarcal ejercida por un hombre -individual- en contra de una mujer -individual- sigue reforzando y sosteniendo estructuralmente en cada agresión, el entramado, el status quo de todas las relaciones de poder....Así mismo, desde el feminismo, afirmamos y definimos que la violencia misógina y lesbofóbica ejercida a nivel interpersonal por una mujer/ lesbiana en contra de otra... es un refuerzo simbólico y efectivo que sigue insidiosamente nutriendo el modelo de dominación patriarcal que somete a todas las mujeres y las niñas, sólo por el hecho de serlo. El maltrato "entre" mujeres/lesbianas, la violencia que existe al interior de las relaciones erótico-afectivas entre mujeres y las relaciones de poder que hay entre nosotras mismas en nuestros grupos de militancia... representan un daño patriarcal, auto-infligido, invisible y sobre todo :difícil de nombrar y cuantificar, un daño que encima le viene perfectamente bien a la preservación patriarcal de los modelos de dominación culturales... Pues cada vez que una lesbiana escoge reproducir ese modelo de relación de poder, se está reforzando toda la estructura patriarcal en un sólo instante ... Lo peligroso del caso es que este tipo de violencia: el maltrato al interior de las relaciones sexo-afectivas, erótico-cercanas, sociales y políticas entre mujeres/lesbianas, que aparentemente solo daña a “la(s) afectada(s)” y que pareciera que le son inocuas para el resto de las mujeres y las lesbianas…lo que puede hacernos dar marcha atrás- ignorando más de treinta años de repetir " lo personal es politico"- e incluso llegar a decir, con absurda miopia política "eso es un asunto privado" "no nos podemos meter en lios ajenos"... sin embargo, a un nivel estructural, ésta violencia silenciada e invisibilizada entre nosotras mismas, ésta violencia que no suele detectarse a primera vista, esta violencia cuya gravedad nos cuesta mucho medir o nombrar incluso después de haberla vivido directamente en nuestros propios cuerpos y permanece impune....es como un troyano....ese enemigo patriarcal que jamás instalaríamos adentro, de no haber llegado “camuflado” dentro de un atractivo envoltorio .... ¡OJO! este daño auto-infligido: el maltrato y las relaciones de poder entre nosotras mismas... es -de hecho-para TODAS nosotras, mujeres y lesbianas, muy dañino, como el peor de los "virus" patriarcales instalado adentro...y resulta ser una verdadera Odisea el reconocerlo, desenmascararlo y poder eliminarlo...por lo que sigue ahí ....deteriorando y debilitando a diario, nuestra capacidad de respuesta y resistencia frente a la violencia patriarcal misógina y lesbofóbica externa .... que ya de por sí todas vivimos.
Esther Prado